miércoles, 28 de diciembre de 2016

Pratica escitura 1

La tormenta que se avecinaba estaba tomando un cariz aterrador. Los fuertes vientos se arremolinaban peligrosamente, se estaba formando un tornado. 

Jay se había despertado asustado, el último rayo había iluminado la habitación y por un momento creyó que era de día. Salió de la cama como una flecha, resbaló con un calcetín y se empotró contra la ventana. Se separó un poco del frío cristal y observó el cielo nocturno. 

Sus ojos, medio cerrados aun por el sueño, se abrieron de par en par al observar el aterrador espectáculo que se estaba desarrollando al otro lado de la ventana. Las tejas volaban de acá para allá, enormes amasijos de metal giraban en torno al gigantesco remolino, incluso parecía succionar los rayos que no dejaban de caer. 

Jay estaba seguro de una cosa, ese tornado no era obra de la naturaleza. Quizá era la respuesta de los etéreos a su osadía. Nadie que se hubiese enfrentado a ellos quedaba impune.

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